martes, 8 de julio de 2014

CARTA A MI QUERIDA CARTAGENA!! Gracias por todo, y HASTA PRONTO!! ;)


   A mi querida Cartagena:

                                       Hace algún tiempo alguien me preguntó ¿Por qué elegiste Cartagena? Hoy al momento de la despedida no se si yo elegí esta ciudad o ella me eligió a mi. Y después de haber pasado 174 días viviendo en una ciudad tan mágica, tan fantástica como Cartagena puedo decir que de algo estoy segura, y es que nadie termina en el lugar equivocado. Todo sucede por una razón, todo sucede en el momento indicado, con las personas adecuadas y en el lugar destinado, ese lugar, que sin saberlo marca tu vida para siempre...
Así fue, es y será para mi... MI AÑORABLE Y QUERIDA CARTAGENA DE INDIAS.
Y son tan difíciles las despedidas, pero también necesarias. Con ellas uno puede repasar todo lo vivido con una alegría llena de nostalgia  por aquellos momentos, que con el tiempo formaran los más preciados recuerdos, que forman parte de los tesoros imborrables del corazón.
¡Ay mi Cartagena amada!Que más puedo decirte que GRACIAS... Sí, gracias por darme todo, por regalarme tus callecitas angostas, tus balcones floridos, tu refrescante brisa nocturna, tu interminable muralla ideal para compartir unos mates, tu calorcito de verano, tus atardeceres en la bahía de Manga, , la inmensidad de tu mar, tu pintorezca Torre del Reloj, tus históricas plazas, tus noches de rumba por el Arsenal, tu popular y juvenil barrio de Getsemaní, tu música con tus alegres vallenatos y tus disparatadas champetas, y sobre todo la calidez de tu gente, y de la cual también me llevo verdaderos amigos de toda tu hermosa tierra colombiana... Gracias por darme tu historia... historia de la cual ahora formo parte, porque mis huellas quedan en tu ciudad y una parte de mi corazón indefectiblemente quedará plasmada en cada uno de tus rincones.
ME LLEVO TODO Y TE DEJO TODO, porque ahora encontré mi segundo hogar en el mundo,y tú mi ciudad mágica fuiste la elegida,te convertiste en ese refugio al que siempre uno quiere volver para encontrarse con uno mismo, para encontrar su esencia, para recordar las cosas que ama, para renovar sus pasiones y sus sueños, que a veces en la rutina diaria uno comete el error de dejar en el olvido.
Si me preguntan si recomiendo vivir en otro lugar, sin dudas yo diría que sí, porque son estos viajes los que nos permiten aprender, crecer, conocerse a uno mismo solo y afrontando un montón de nuevas situaciones, permite abrirse al mundo y compartir nuevas culturas y hacer nuevos amigos y sobre todo nos permite CAMBIAR Y VIVIR a velocidades inimaginables, uno vive con una intensidad y con una pérdida de la noción de tiempo y espacio inexplicable, mientras para el resto del mundo la vida continua sin la más mínima diferencia. Y eso es lo que justamente nos permiten estos viajes, salir a ver al mundo tal cual es y no como los demás lo cuentan, nos permiten experimentar con nuestros propios ojos la grandeza infinita del mundo, nos permiten apreciar lo bueno y lo malo, sentir las ausencias, aprender a ser feliz con lo poco, con lo justo, nos permiten conectarnos tanto a nivel humano y desprendernos de lo material de una manera insospechable, que solo es entendible viviendolo en persona... como dije, son estas experiencias las que nos dan la posibilidad de CAMBIAR, VIVIR Y VOLVER A EMPEZAR!!
Y mi Cartagena tiene justamente el ingrediente secreto, es una ciudad fantástica que abre sus puertas a todo aquel que decida pisar sus calles y lo atrapa en su hechizo, hechizo del cual es difícil escapar sin sentir una alegría y una nostalgia abrumadora.
Hoy me toca a mí marcharme, pero estoy segura que esto no es un adiós, sino un HASTA PRONTO!! Uno siempre vuelve a los lugares donde amo la vida, y sin dudas MI CARTAGENA AÑORADA, MI CARTAGENA QUERIDA me verás volver una y mil veces más!!
GRACIAS POR TODO MI TIERRA CARIBEÑA, fui muy feliz y te llevo conmigo en el corazón...
Hasta que nos volvamos a encontrar, y como dice mi gran amigo Gabo, VIAJAR ES REGRESAR!!

                                                                             Hasta pronto, Tu Cartargentina alocada y feliz ;)



jueves, 29 de mayo de 2014

Y... no hay vuelta atrás!! .. Una nota muy recomendable para todos los VIAJEROS ;)


17 cosas que cambian para siempre cuando vives en otro país





A punto de preparar nuestra tercera mudanza en pocos años, miro hacia atrás y sé que apretujar nuestra vida en una maleta y mudarnos a otro país fue una de las mejores decisiones que hemos tomado jamás. Porque cuando te marchas, cuando conviertes tu vida en viaje e incertidumbre, creces.
Te enfrentas a nuevos retos, descubres en ti facetas que desconocías, te sorprendes y te dejas sorprender por el mundo. Aprendes y amplías tus perspectivas. Desaprendes y, a base de algún golpe y unas cuantas lecciones, creces en humildad. Evolucionas. Añoras… y creas recuerdos que ya no te abandonarán. Si alguna vez has vivido o viajado durante una temporada lejos de casa, seguro que te sientes identificado con estas 17 cosas que cambian cuando vives en otro país.Mas Edimburgo The Hobbit
1. La adrenalina no te abandona.
Desde el momento en el que decides marcharte, tu vida se convierte en un vaivén de emociones, de lo inesperado, de aprendizaje e improvisación. Los sentidos nunca duermen, y durante un tiempo destierras la palabra rutina de tu vocabulario para dejar paso a la adrenalina. Nuevos lugares, nuevas costumbres, nuevos retos, nuevas personas… La sensación de comenzar de cero debería asustarte, pero resulta adictiva.
2. Pero, a la vuelta… todo sigue igual.
Así que, cuando vuelves unos días al hogar, te sorprende que todo siga igual. Tu vida ha cambiado a un ritmo frenético, y llegas cargado de vivencias y con unos días de vacaciones por delante. Pero en casa todo transcurre a su ritmo habitual. Los demás siguen haciendo malabarismos con las obligaciones cotidianas, y comprendes… que la vida no se detiene para ti.
3. Te faltan, y te sobran, las palabras.
Cuando te preguntan cómo va todo, te cuesta encontrar palabras adecuadas. Luego, sin embargo, tienes que morderte la lengua porque a mitad de cada conversación te acuerdas de mil y una anécdotas y no quieres parecer pretencioso o agobiar a los demás con batallitas de «tu otro país».
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4. Comprendes que la valentía está sobrevalorada.
Muchas personas te dirán que eres valiente, que también querrían marcharse, pero no se atreven. Y tú, aunque también tuviste miedo, sabes mejor que nunca que la valentía constituye, quizás, un 10% de las grandes decisiones. El 90% restante son las ganas. ¿Te apetece? Hazlo. Cuando damos el salto, ya no hay valientes ni cobardes: pase lo que pase, te enfrentas a ello.
«It’s a dangerous business, Frodo, going out your door. You step onto the road, and if you don’t keep your feet, there’s no knowing where you might be swept off to.»
«Es peligroso, Frodo, cruzar tu puerta. Pones el pie en el camino y, si no vigilas tus pasos, nunca sabes a dónde te pueden llevar».
5. Y, de repente, eres más libre.
Es probable que seas tan libre como antes, pero la sensación de libertad, ahora, es distinta. Si has escapado de la comodidad y has logrado que todo funcione a cientos de kilómetros de tu hogar, sientes que puedes hacer cualquier cosa.
Ilustración de Aldo Tonelli
Ilustración de Aldo Tonelli
6. Dejas de hablar un idioma en concreto.
Unas veces se te escapa una palabra en otro idioma; otras solo se te ocurre una manera de describir algo… con aquella expresión perfecta que no está en el idioma adecuado. Cuando convives con una lengua extranjera, aprendes y desaprendes a la vez. Mientras interiorizas referentes culturales e insultos en tu segunda lengua, te sorprendes esforzándote en leer en tu lengua materna para que no se oxide. Como cuando Homer fue a una cata de vinos y se le olvidó cómo conducir.
7. Aprendes a despedirte… y a disfrutar.
Pronto te das cuenta de que, ahora, muchas cosas y personas son de paso, y el valor de la mayoría de situaciones se relativiza. Perfeccionas el equilibro entre crear lazos y saber desprenderte de objetos y recuerdos: una lucha perpetua entre nostalgia y pragmatismo.
8. Vives con dos de todo.
Con dos tarjetas SIM (una de ellas repleta de teléfonos de todos los rincones del mundo), con dos carnés de la biblioteca, con dos cuentas bancarias, con dos tipos de moneda que siempre, no sabes cómo, acaban mezclándose cuando vas a pagar algo.
9. ¿Normal? ¿Qué es normal?
Vivir en otro país, como viajar, te enseña que «normal» significa social o culturalmente aceptado. Así que, cuando te sumerges en otra cultura y en otra sociedad, tu concepto de normalidad se resquebraja. Aprendes que hay otras formas de hacer las cosas y, al cabo de un tiempo, tú también adoptas aquella costumbre antes impensable. También te conoces mejor a ti mismo, porque descubres cuáles son las cosas en las que de verdad crees y cuáles, en cambio, son aprendidas.
10. Te conviertes en un turista en tu propia ciudad.
Aquella atracción turística que tal vez no hubieras visitado en tu país se suma a la lista de lugares que ver en tu nuevo hogar, y pronto te conviertes en un experto en la ciudad. Pero, cuando alguien viene de visita unos días y te pide recomendación, te cuesta escoger unas pocas actividades: si fuera por ti, ¡les recomendarías visitarlo todo!
Mas Edimburgo Oh The Places You'll Go
Parte del precioso libro «Oh, the places you’ll go!» de Dr. Seuss.
11. Aprendes a ser paciente y a pedir ayuda.
En otro país, la tarea más sencilla puede convertirse en un reto. Tramitar papeles, encontrar la palabra adecuada, saber qué autobús tomar. Siempre hay momentos de desesperación, pero pronto te armas con más paciencia de la que nunca tuviste, y aceptas que pedir ayuda (en el autobús, en la calle, a tus conocidos) no solo es inevitable, sino muy sano.
12. El tiempo se mide en pequeños momentos.
Como si mirases desde la ventanilla de un coche en marcha, a lo lejos el tiempo parece transcurrir muy lento, mientras que de cerca los detalles pasan a velocidad de vértigo. Desde la distancia, te llegan noticias de cómo sigue la vida en casa: cumpleaños, personas que se van, fechas señaladas que te perderás… En cambio, en tu nuevo hogar, el día a día va muy deprisa. El concepto de tiempo se deforma tanto que aprendes a medirlo en pequeños momentos, ya sea en un Skype con los de siempre o en una cerveza con los nuevos.
13. La nostalgia te invade en el momento más inesperado.
Un alimento, una canción, un olor. Cualquier pequeñez basta para que, de repente, te inunde la añoranza. Echas de menos detalles que nunca imaginaste (que levante la mano quien haya atesorado un bote de tomate frito como si fuese el Anillo único), y darías lo que fuera para poder transportarte, un instante, a aquel lugar. O para poder compartir la sensación con alguien que te entienda…
14. Pero sabes que no es dónde, sino cuándo y cómo.
Aunque, en el fondo, sabes que no echas de menos un sitio, sino una extraña y mágica conjugación del lugar, el momento y las personas adecuadas. Aquel año en el que viajaste, compartiste tu vida con personas especiales, fuiste tan feliz. En cada lugar donde has vivido queda un pedacito de quien fuiste, pero a veces no basta con regresar a una ciudad para dejar de echarla de menos.
Mas Edimburgo On the Road
15. Cambias.
Leerás a menudo que hay viajes que cambian la vida. Y, a pesar de los clichés, vivir en otro país es un viaje que te cambiará profundamente. Sacudirá tus raíces, tus certezas y tus miedos. Vivir en Edimburgo nos cambió para siempre, en muchos sentidos, y si no fuera por aquel tiempo, hoy no estaríamos a punto de dar el siguiente paso en nuestras vidas. Quizás no lo creas antes, o no te des cuenta durante. Pero algún día, lo verás con una claridad pasmosa. Has evolucionado, tienes cicatrices, has vivido. Has cambiado.
16. El hogar cabe en una maleta.
Desde el momento en el que tu vida cabe en una maleta (o, si tienes suerte con tu aerolínea, en dos), lo que entendías por hogar deja de existir. Casi todo lo que puedes tocar con las manos es reemplazable; viajes adonde viajes, acumularás nueva ropa, nuevos libros, nuevas tazas. Pero llegará el día en el que, en tu nueva ciudad, te invada la sensación de estar en casa. El hogar es quien te acompaña, quien dejas atrás, son las calles donde transcurre tu vida. El hogar también son los objetos al azar que pueblan tu nuevo piso, aquellos de los que te desprenderás sin remordimientos cuando llegue el momento de marcharte. El hogar son los recuerdos, las conversaciones en la distancia con familia y amigos, un puñado de fotografías. Home is where the heart is.

© LollyJane
17. Y… no hay vuelta atrás.
Ahora ya sabes lo que significa renunciar a la comodidad, comenzar desde el principio y maravillarte todos los días. Y el mundo es tan grande… ¿que cómo renunciar a seguir descubriéndolo?
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sábado, 10 de mayo de 2014

CASTILLO DE SAN FELIPE DE BARAJAS y LOS ZAPATOS VIEJOS ;)


CASTILLO DE SAN FELIPE DE BARAJAS

Se trata de una fortificación situada sobre un cerro llamado San Lázaro dentro de la ciudad de Cartagena de Indias. 

Túnel dentro del Castillo
Fue construido en 1536 durante la época colonial española y se convirtió en el mayor bastión para defender a Cartagena de los ataques piratas de los ingleses y franceses. Fue erigido con materiales propios de la época, como el ladrillo y la roca. Y en su interior cuenta con unos interminables túneles que servían para distribuir provisiones y facilitar la evacuación. Y galerías subterráneas con desniveles y trampas, que servían como sistema de comunicación y como vías de escape. 

Tiene una ubicación geográfica estratégica, debido a la excelente elevación del terreno (cuarenta metros sobre el nivel del mar),  con vista a todos los puntos de entrada de la ciudad, lo que permitía divisar cualquier movimiento del enemigo y así bloquear varios intentos de invasión por tierra o por vía marítima. 

Estatua de Blas de Lezo
La edificación del fortín supuso la protección de la ciudad de Cartagena de Indias ante los ataques de los franceses y de los ingleses. En estas invasiones, se destacó el actuar del comandante militar español Blas de Lezo, conocido como "el medio hombre por haber perdido un ojo, una pierna y un brazo en un ataque, el cual a pesar de la desventaja militar con que contaba logró someter a los ingleses y sus tropas.

En 1984, la Unesco incluyó el Centro Histórico de la Ciudad de Cartagena de Indias, el conjunto de sus fortificaciones y el Castillo San Felipe de Barajas dentro de la lista de Patrimonio de la Humanidad.

A lo largo de toda su historia, la fortificación militar ha sufrido varias remodelaciones con el fin de evitar su deterioro y mantener conservado un monumento importante, no solo para el pueblo cartagenero, sino también, para toda Colombia. Hoy en día sirve como un atractivo turístico y es el lugar de importantes eventos y reuniones sociales. 
Entrada Castillo de San Felipe

Y ... LOS ZAPATOS VIEJOS

 Otro monumento ubicado en las cercanías del Castillo de San Felipe son "Las botas viejas". Las estatuas (dos pares de zapatos) fueron erigidas en 1943 en homenaje a uno de los más grandes poetas de la ciudad, Luis Carlos López, por su popular poema "A mi ciudad nativa".  
También es un sector típico de la ciudad que atrae a una gran cantidad de turistas que buscan tomarse fotografías en un símbolo destacado de la ciudad costeña.

A mi Ciudad Nativa

Noble rincón de mis abuelos: nada
como evocar, cruzando callejuelas,
los tiempos de la cruz y la espada,
del ahumado candil y las pajuelas...

Pues ya pasó, ciudad amurallada,
tu edad de folletín... Las carabelas
se fueron para siempre de tu rada...
¡Ya no viene el aceite en botijuelas!

Fuiste heroica en los tiempos coloniales,
cuando tus hijos, águilas caudales,
no eran una caterva de vencejos.

Mas hoy, plena de rancio desaliño,
bien puedes inspirar ese cariño
que uno le tiene a sus zapatos viejos...

Luis Carlos López

Monumento "Las Botas Viejas"

lunes, 5 de mayo de 2014

VIAJAR ES REGRESAR - Por Gabriel García Marquez

VIAJAR ES REGRESAR
Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar
volar conociendo otras ramas 
recorriendo caminos
es intentar cambiar.
Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.
Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta, 
es querer abrazar. 
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma 
es dejarse besar.
Viajar es volverse mundano 
es conocer otra gente
es volver a empezar. 
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte, 
es sentir soledad.
Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada con una postal,
Es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar.
Gabriel García Marquez


viernes, 25 de abril de 2014

Marc Anthony y su alegría salsera ;)

Uno de los cantantes más populares en la costa caribeña es Marc Anthony.
Es de los más exitosos dentro del género musical de la salsa y sus canciones van desde salsas, boleros, baladas y pop.
Seguramente si tuviste la posibilidad de pasar unos días por el Caribe, escuchaste más de una vez alguna de las salsas alegres del cantante puertorriqueño.
Y en particular su tema musical "Vivir mi vida", una salsa optimista y divertida que acompañada con el calor, la playa y el mar caribeño contagia de alegría a quién la escucha y a quién la baila ;)

Y para qué llorar, pa' qué
Si duele una pena, se olvida
Y para qué sufrir, pa' qué
Si duele una pena, se olvida la la le
Voy a reír, voy a bailar
Vivir mi vida la la la la
Voy a reír, voy a gozar
Vivir mi vida la la la la 
♫ ♫





jueves, 24 de abril de 2014

La Torre del Reloj y el Portal de los dulces :)

Torre del Reloj
La Torre del Reloj es un símbolo inconfundible de la ciudad de Cartagena.

Originariamente fue llamada Boca del Puente y fue construida como entrada principal a la ciudad amurallada.

Los arcos laterales eran utilizados como capilla y cuarto de armamento.

Hacia 1631, la Torre del Reloj se convierte en el único ingreso a la ciudad. 


Estatua de Pedro de Heredia
La puerta esta compuesta de tres bóvedas, hoy todas abiertas, pero donde originalmente sólo la del medio servía para el transito ciudadano. 

Hoy el sector de la Torre del Reloj es uno de los lugares más concurridos del centro de la ciudad y sirvo como práctico punto de encuentro. 

Delante de ella se encuentra la Plaza de la Paz y al cruzar uno de sus tres arcos se encuentran la Plaza de los coches y la estatua de Don Pedro de Heredia, fundador de la ciudad el 1 de junio de 1533.


Al costado de la Plaza de los Coches, encontramos el famoso "Portal de los Dulces".


Vista exterior del Portal de los Dulces

En la época colonial era conocido como el Portal del Juez, pero cuando decidieron vender a los esclavos negros recibió el nombre del Portal de los Esclavos.

También García Márquez, en su emblemático libro "El amor en los tiempos del cólera" hace referencia a este lugar bajo el nombre del Portal de los Escribanos.


En la actualidad, es conocido como el "Portal de los Dulces"

Tal como lo indica su nombre, se trata de un lugar repleto de puestos donde se venden los más variados dulces. Aquí podemos encontrar bizcochos, chocolates, ricos pasteles, bocadillos de guayaba, bolas de tamarindo, deliciosas cocadas de piña o arequipe y todo tipo de dulces de los más exóticos sabores e ingredientes. 

Realmente vale la pena gastar un poquito de dinero y endulzarse un poco el día probando algunas de estas delicias que se ofrecen en el  Portal de los Dulces ;)

Puesto de dulces

Vista interior del Portal de los Dulces




miércoles, 23 de abril de 2014

Hay Amores - Tema de la película "El amor en los tiempos del cólera"



"Hay amores" se titula el tema principal de la película El amor en los tiempos del cólera ,basado en la novela romántica de idéntico nombre publicada por el gran escritor colombiano Gabriel García Márquez. Una historia de amores contrariados entre Fermina Daza y Florentino Ariza, que transcurre a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, en una época donde la epidemia del cólera acechaba las ciudades costeras, y donde los síntomas del amor se suelen confundir con los de esta enfermedad.

El tema es interpretado por la famosa cantante barranquillera Shakira, quién fue invitada a participar en la banda sonora de la película por el propio García Márquez, quien era su amigo personal.

La película fue filmada en la bella ciudad de Cartagena de Indias, pero también otras ciudades sirvieron de escenario para el film como Santa Marta, Barranquilla y la pequeña ciudad de Mompox donde se grabaron escenas en un barco de vapor que recorría el tan famoso Río Magdalena.La misma fue protagonizada por el conocido actor español Javier Bardem (Florentino Ariza) , Giovanna Mezzogiorno (Fermina Daza) y Benjamin Bratt (Doctor Juvenal Urbino).